Valentía

                         (Extraído de los mensajes de la Virgen María recibidos en el Toscón)

Jueves 30 de Septiembre de 1993

Quiero valentía de mis hijos, valentía para defender a Dios. No os confundáis, Dios no necesita defensores, pero vuestra Madre os pide que defendáis el Nombre de Dios, que defendáis a Dios en la persona de Jesús. Que seáis valientes para dar la cara, no sólo para pedir curaciones, para pedir gracias personales; valientes para perder la vida por Jesús. Estas palabras, que pueden sonar duras, son la clave para demostraros a sí mismo que estáis preparados. Perder la vida os asusta mucho. ¿Qué es esta vida sino una muerte lenta?

Jueves 15 de Septiembre de 1994

Mirad bien que en Dios está todo lo que necesitáis y sólo en Dios encontraréis esa paz que no encontráis en ningún lugar, porque en ninguna persona encontraréis paz, porque no está la paz en vuestro hermano. La paz que necesitáis está en Dios y Dios está en vosotros mismos; y la paz llega a vuestro corazón cuando sois capaces de pedir a Dios que os convierta en vasos nuevos, confiando en que así será. Sois vasos nuevos, manteneos intactos. ¡Que el mal no vuelva a entrar en esas dudas! ¡Que no sois débiles! Sois cobardes escondiéndoos bajo la humanidad que decís os debilita. El hombre es fuerte. Jesucristo fue verdadero Dios y verdadero hombre, podéis seguir su ejemplo. Podéis, podéis llegar a ser Santos; Santos, como los llamáis, esos hermanos vuestros que han dado ejemplo de vida, esos hermanos vuestros que no eran más que vosotros cuando no habían decidido aún dar ese paso de confianza. Fuerzas que tuvieron, que también tenéis vosotros. Valentía que vosotros no tenéis en estos momentos. Valentía que os pido hijos míos, porque este mundo necesita de hijos de Dios conscientes de su naturaleza divina. No necesita este mundo grandes científicos, grandes filósofos; necesita este mundo hijos de Dios orgullosos en el conocimiento de lo que realmente son, orgullosos para defender el Nombre de Dios y darlo a conocer. Orgullo que en este caso no es falta sino todo lo contrario.

 Jueves 10 de Noviembre de 1994

Y Dios espera, Dios espera que sus hijos se acerquen con valentía; valentía que todos tenéis, tenéis oculta cuando se trata de Dios, cuando se trata de defender las cosas bien hechas, valentía que podéis sacar si queréis, tan sólo necesitáis quererlo. ¿Por qué no queréis ser valientes hijos de Dios? ¿Por qué no actuáis correctamente a pesar de los consejos que tantas veces se han repetido? ¿Por qué seguís agarrándoos al mal? No entendéis que la vida es un pequeño paso y que luego está la eternidad. Estáis poniendo en juego toda vuestra eternidad por caprichos, por caprichos que no os hacen felices de manera permanente.

 Jueves 30 de Marzo de 1995

A todos os hace falta coraje, coraje y valentía para defender el Nombre de Jesús. Os hace falta valentía para manteneros en pie cuando os pregunten y os hagan dudar. Os hace falta en definitiva avivar esa fe que aún permanece dormida. Avivarla, no en la fe del hermano, sino directamente en el Espíritu Santo, pidiéndole a Dios con humildad que la avive. No se trata de pedirlo una vez, sino continuamente, todos los días. Pedid a Dios, con humildad, que avive esa fe. Esa fe avivada os dará esa valentía y ese coraje que necesitáis para manteneros en el camino, para no consideraros poca cosa, faltos de fuerzas, para no compadeceros de vosotros mismos porque eso sí que da lástima a vuestra Madre, veros compadecer unos a otros como si Dios mismo no tuviera su llama en vosotros.

No os pide vuestra Madre que presumáis en exceso, pero sí que estéis orgullosos de ser hijos de Dios, del que todo lo puede.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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