Tareas 2005

(Extraído de los mensajes de la Virgen María recibidos en el Toscón)

(Estas tareas las fue pidiendo Jesús desde el 13 de Enero hasta el 31 de Marzo de 2005.)

Las Tareas

 1.- Amabilidad (especialmente en el saludo).

2.- Cuidar la “Paciencia”.

3.- Hablar lo justo y necesario.

4.- Vencer la “Pereza”.

5.- Disponibilidad para ayudar a los demás.

6.- Humildad.

7.- Llevar una cruz visible.

8.- Comportamiento digno ante el dolor tanto propio como ajeno.

9.- Hablar de Dios (Anunciar el Reino de los Cielos.)

10.- Tener la presencia viva de Jesús en nuestras vidas.  

 

Jueves 13 de Enero de 2005 

 1.- Amabilidad (especialmente en el saludo).

Dice Jesús que va a ayudaros a limpiar el alma con pequeñas invitaciones, pequeñas tareas a realizar. No hace mucho en este lugar, y durante un mensaje general, os decía que Dios no pedía a sus hijos sacrificios inútiles, y Jesús me interrumpía diciéndome que no me adelantara a decir a mis hijos del Toscón justo lo que les acababa de decir. Jesús no os va a pedir sacrificios inútiles, pero sí os va a pedir tarea que se convertirá para muchos en sacrificio útil para el alma, útil, tremendamente valioso para el alma.

 Muchos recordáis aquellas invitaciones de Jesús en aquel verano, distintas en cada semana, pues algo así, no exactamente igual, pero muy parecido... dice Jesús invitaciones... que insisto en aclarar, Dios no obliga, Jesús invita a que hagáis lo que os va a sugerir, tarea, tarea de limpieza. Todo  lo que Dios en Jesús en este lugar indica a través de sus invitaciones tan particulares, son pequeñas o grandes tareas de limpieza del alma, todas.

 El próximo jueves si podéis reuniros en el Toscón, quiere Jesús que vengáis después de unos días en los que os hayáis esmerado en el saludo a los demás. Esta tarea es repetida, pero en realidad no es la misma; repetida en palabra; se os pide algo más que un simple saludo, tiene que haber intención clara de acercamiento; me explicaré un poco mejor, no se trata de decir “hola, buenos días” sin más, tiene que haber una mirada, una espera corta de respuesta, no como hacíais muchos, saludar y seguir caminando sin mirar, diciéndoos para vosotros mismos “ya he cumplido”, eso no sirve. Cuando se saluda de corazón, el saludo es distinto y lo sabéis, cuando saludáis de corazón a un amigo, no decís “hola” y os vais, esperáis, abrazáis, besáis, no se os pide tanto, sobretodo con desconocidos, sería ilógico, pero sí, serenidad en el saludo, falta de temor, que no hayan vergüenzas; si el que escucha vuestro saludo se extraña por vuestra educación, que se extrañe por lo bueno.

Quiere Jesús que estos días seáis amables con todos aquellos hermanos vuestros con los que os tropecéis, saludando de corazón a todo ser humano... dice Jesús que lo de ser humano suena frío para muchos... saludando a hombres, mujeres, niños, ancianos a los que encontréis en vuestro camino mirándoles a la cara, no evitando su respuesta, que la habrá en muchos casos y en otros casos no la habrá, pero que os importe lo que Dios va a ver, lo que Jesús va a comprobar en esa intención de obedecerle. Que ese intento, ese intento de mejorar en vuestra vida dé frutos. Pequeñas labores os va a sugerir Jesús durante unas cuántas semanas, como ya os decía.

 Quiere Jesús que os anime de nuevo en la tarea que encomendaba a sus pequeños del Toscón hace un momento. Os animo pues a ser amables en estos días, que se note una distinción con cualquier otro día en vuestra vida. Especial atención en el saludo. Miradas limpias y transparentes, dice Jesús, no atravesadas, a todos aquellos con los que os tropecéis durante estos días.

 En Nombre de Dios Padre Todopoderoso, en Nombre de Dios Hijo Jesús, en Nombre de Dios Espíritu Santo bendecidos quedáis. Que estas bendiciones os den a todos un aumento de diligencia en el corazón para obedecer con prontitud a Jesús en esa invitación que os ha hecho. Diligencia para que no os acordéis justo antes del jueves sino para que no os olvidéis ni un solo instante de que se os pide que en estos días seáis amables con todos y que se note sobretodo en el saludo que deis.

Jueves 20 de Enero de 2005

2.- Cuidar la “Paciencia”.

El saludo, que a algunos os ha costado dar a hermanos tan necesitados de amor, puede llenar vuestras manos sobremanera. Sentaos los que podáis.

 Se os invitaba a que fueseis amables con los demás y que tuvieseis especial cuidado en el saludo, la mayoría se ha esforzado por estar atento a lo que pedía Jesús, sin embargo, no termináis de perder esa vergüenza para hacer cosas buenas. Decís que algunos se extrañan cuando saludáis, y ¿qué esperáis? ¿Cómo está esta humanidad? ¿Cómo va el mundo? Lo comentáis, tantas desgracias, tantas muertes, si no cambiáis uno por uno, entonces sí es verdad que la esperanza se va perdiendo; si sois capaces de ir mejorando, de ir haciendo las cosas cada vez mejor, granito a granito de arena que pongáis, ese ejemplo puede tocar almas, corazones, que tanto necesitan de buenos ejemplos.

 Os habéis centrado mucho en el saludo, se os pedía amabilidad en general. Habéis contentado a muchos que no esperaban vuestro saludo, vuestra sonrisa, vuestra mirada... me dice Jesús que espera que sigáis contentando a otros, puesto que para esta semana y hasta el jueves pide Jesús que sigáis cuidando de manera especial la amabilidad para con los demás y no olvidando el saludo a todos aquellos con los que os tropecéis, siendo naturales, pero atrevidos, porque aquellos que bajan sus cabezas o que miran hacia otro lado, están solos y ansiosos de sentirse atendidos, esos son seres que necesitan, como vosotros también necesitáis, de amor, pero vosotros podéis dar a muchos muestra de que estáis vivos con sentido pleno, si lo que pide Dios a la humanidad es amor de unos para otros, ¿no es el saludo una muestra de que intención hay en vosotros de acercamiento? Por eso Jesús para esta semana, estos días que vienen, os pone tarea nueva acumulada; seguís con la misma tarea de esta semana y añade Dios en Jesús algo más; la paciencia añade Jesús, quiere Jesús que cuidéis la paciencia de manera especial en estos día, paciencia para con los demás, para con vosotros mismos.

 La falta de paciencia os hace caer una y otra vez en las mismas faltas, y eleváis la voz, no aguantáis el sufrimiento ajeno, no os aguantáis a vosotros mismos en vuestros errores y faltas, y así andáis, con poca luz porque queréis, porque sabéis que es una cuestión de voluntad propia hacer un buen uso de la libertad que tenéis; así, pues, vosotros que escucháis bien en estos momentos, quiere Jesús que en estos días cuidéis especialmente la amabilidad, no descuidéis el saludo, pero, además, que cuidéis la paciencia, que la paciencia no falte en estos días, que la paciencia esté en vosotros de manera permanente; así podréis ejercitar la caridad que tanto os hace falta; paciencia para escuchar a otros con atención, paciencia para acompañar a los que sufren a vuestro lado, lo sepáis o no lo sepáis, paciencia para con vosotros mismos si cometéis errores, si falláis, Paciencia, me dice Jesús, con mayúsculas, vais a necesitar en estos días.

Algunos han compartido con vosotros que la tarea encomendada, a la que os invitaba Jesús, no les ha resultado difícil, la paciencia, por momentos, se hará costosa de mantener para todos, eso dice Jesús. Todos tenéis un alma que salvar, estas tareas que Jesús está dando en este lugar, no tienen otro objetivo que iluminar ese interior que tenéis tan apagado. Si queréis podéis contentar a Jesús, si queréis podéis... dice Jesús que poder contentar a Dios no es una tarea difícil cuando uno se hace como un niño y participa con ganas de verdad, con ganas de corazón... en verdad que a veces buscáis problemas donde no los hay.

 Paciencia con los que se burlan, con esos, mucha paciencia; paciencia con los que se enfaden con vosotros. Quiera Dios que haya poca falta de paciencia en mis hijos del Toscón, pero recordad, no me cansaré de repetiros lo mismo, si caéis, si falláis levantaos pronto, reaccionad con prontitud y recuperad el aliento. No dejéis que el mal os apague por fallos que todos tenéis, y a cada instante, Dios es más fuerte, y si ponéis a Jesús en vuestra vida las fuerzas no faltarán.

No os adelantéis a interpretar las reacciones de aquellos que se tropiezan con vosotros. Dejad que vuestro actuar deje huella. Seguid saludando, siendo amables y no perdáis la paciencia máxime cuando es la tarea, iba a decir, añadida, me dice Jesús, prueba añadida, y dice prueba porque os va a probar en paciencia a todos, y la paciencia se pierde con mucha facilidad porque tiene muchas facetas, y aunque he comentado algunas hay muchas más, y lo sabéis.

 Fijaos unos con otros y preguntaos si tenéis paciencia, ¿tenéis paciencia en estas reuniones? ¿Aguantáis el tiempo transcurrido cuando a veces se hace pesado? ¿Aguantáis a Begoña Mª o perdéis la paciencia a veces? Nombro a Begoña Mª porque Jesús ha querido que la nombre. Cuando estáis trabajando para otros perdéis la paciencia cuando no sabéis ser dóciles. Cuidaos bien porque si vais a ser probados para que perdáis la paciencia, y digo para que perdáis la paciencia porque el mal va a estar ahí presente de manera muy clara, por Dios permitida, para que podáis ser probados, no olvidéis que sois más fuertes que cualquier tentación si os agarráis a Jesús. En Jesús está toda la fuerza que necesitáis, todo ese recuerdo vivo que algunos pedís, porque estos días muchos habéis pedido a Dios que no se os olvide la tarea, no se os va a olvidar, pero es verdad que el desaliento entra pronto ante los errores.

 Jueves 27 de Enero de 2005

3.- Hablar lo justo y necesario.

 Tenéis tarea que se suma a las anteriores. Cuidad de lo que decís para que seáis justos. Dios en Jesús está guiándoos, dejaros ayudar por Dios. Contentad a Jesús estando pendientes de esas tareas que no son más que ayudas para limpiar vuestras almas.

 Jueves 3 de Febrero de 2005

4.- Vencer la “Pereza”.

 Tareas, labores, en realidad ayudas de Dios en vuestro andar. Tareas que se siguen acumulando porque así quiere Jesús que sea para el próximo jueves. Quiere Jesús en Dios que sigáis cuidando de la amabilidad para con los demás, que sigáis saludando a todos aquellos con los que os tropecéis, con franqueza en la mirada, con cariño y amor que nazca del corazón y se note. Quiere Jesús que sigáis muy atentos a las pruebas que seguirán estando de manera muy clara en estos días que vienen, para probaros en la paciencia. Especialmente, pues, atentos, con la prueba de la paciencia todos. Quiere Jesús que sigáis cuidando lo que decís, para que todo aquello que salga de vuestras bocas sea lo justo y necesario, nada más, y lo justo y necesario puede ser corto, como puede ser necesario y justo en algún momento que habléis largo y tendido, si se trata, por ejemplo, de animar a un compañero vuestro, si se trata de alentar en la vida a quien quiere perderla. Quiere Jesús que habléis para el bien de las almas, y si estáis despiertos ahora que oís entenderéis que el bien de las almas demanda de cada uno de vosotros palabras justas y necesarias, en contenido, en longitud. No confundáis, pues, las tareas que se os ponen interpretándolas a vuestra medida, porque sois demasiado cómodos.

 Añade Jesús para estos días una labor distinta que para todos será también prueba a superar en estos días. Quiere Jesús que venzáis la pereza, la pereza en todos los aspectos de vuestra vida. No sólo para no levantarse más tarde de lo que debéis cuando tenéis responsabilidades, sino también para orar, para realizar las otras tareas, para cuidar de los demás. La pereza os hace caer a todos, hijos míos, a todos. Os volvéis perezosos. Dios ha pedido a la humanidad que se amen, sois perezosos para amaros; esperáis a no se sabe qué para dar pasos de confianza, pereza salvable si queréis. Cuidado, pues, con la pereza que apaga el alma en estos días. Os quiere Dios muy despiertos, atentos para que podáis ir ganando ese Cielo que espera, trocito a trocito.

Pereza que también debéis vencer prontamente para perdonaros. Dejáis que el tiempo pase dejando para más adelante reconciliaciones, perdones, estudios y muchas cosas más.

Esta semana quiere Dios en Jesús que toméis especial conciencia para que esa pereza que todos tenéis en vuestra vida se venza, que esa batalla ganada se note. Hay veces que la mente dice y el corazón no está de acuerdo.

Flaco favor os hacéis si alargáis esa pereza para amaros, esa pereza para ser astutos, diligentes, y limpiar el corazón con prontitud

 Jueves 10 de Febrero de 2005

5.- Disponibilidad para ayudar a los demás.

 Mi querido Jesús, mi querido Hijo Jesús, mi amado Dios, seguirá siempre, y sin cansancio, con sus manos brindándose a las vuestras. Su disponibilidad es constante, no cesa. Ha añadido Jesús para estos días una nueva tarea, “la disponibilidad para ayudar a los demás”, de manera altruista, sin intereses; por amor a Dios deberíais actuar, y como el amor de Dios en vuestros corazones aún no es fuerte, hacedlo para ganar esos puntos de los que desfallecen aún vuestras manos, que no están llenas. Obedeced a Dios intentando realizar las tareas encomendadas con amor, todas ellas con cuidado y esmero. Esta última tarea está muy relacionada con las anteriores, de ellas se alimenta. Quiera Dios, y eso lo digo mucho últimamente en estas reuniones, quiera Dios que vuestras voluntades se parezcan a la suya, por momentos, al menos, para que esas pruebas del camino sean superadas todas con enteraza y sin tanta dificultad, como parece, algunos, tenéis para superarlas.

Quedan unas pocas tareas más que se acumularán y alguna de ellas si resultará, digamos, incómoda para alguno de vosotros… dice Jesús que pluralice… para algunos, varios. No veo yo la prueba tan complicada, tan compleja, pero Jesús dice que muchos sentirán vergüenza. Espero, hijos míos del Toscón, que tanto habéis recibido en este lugar, que esa vergüenza, que parece ser tendréis, sea vencida por las fuerzas que tenéis en el corazón, que deberían avivarse en el recuerdo de tantos consejos recibidos. Parece ser que vuestra Madre tiene esperanza viva y que esa prueba incómoda para muchos, dice Jesús, sea vencida por todos. Que esa vergüenza, que esa incomodidad se supere, porque sé que podéis responder a Dios… dice Jesús que responder a Dios en cualquier petición que os haga no es fácil cuando el corazón no está lleno de fe.

La paciencia es una de las pruebas más difíciles que tiene el ser humano, pero es una tarea más de entre las cinco que ya están acumuladas. Todas se deben realizar simultáneamente, así lo quiere Dios en Jesús, porque están ligadas, difícilmente podéis realizar una de ellas sin realizar al mismo tiempo las demás.

Jueves 17 de Febrero de 2005

6.- Humildad.

 Quiere Jesús en Dios que sin olvidar ninguna de las labores acumuladas ya, sin quitarle importancia a ninguna de ellas, en estos días suméis una más, en la que todos vais a ser claramente probados, quiere Jesús que seáis humildes, una petición para toda una vida bien vivida, sin embargo, Jesús os pide una semana en la que la humildad salga de vuestro corazón, venciendo las pruebas que todos vais a tener, que la soberbia que pronto se hará en el corazón… dice Jesús que el mal que está suelto hace de las suyas… hagáis lo que hagáis las pruebas van a estar, podéis orar, podéis estar vigilantes, pero a veces, no sois humildes, es necesario para el corazón del hombre que la humildad crezca.

 Estas tareas, estas labores, que Jesús está encargando, en realidad, están pedidas, aconsejadas, en los diez mandamientos, todas ellas están de alguna manera contenidas en los diez mandamientos que la mayoría conocéis. Se trata tan sólo de que avivéis vuestras almas, de que refresquéis esa vida espiritual que está tan seca, y aquellos que han intentado mejorar, han conseguido mejorar, y lo han notado, porque Dios en Jesús ayuda, porque Dios en Jesús está poniendo oportunidades mil. 

Ninguna de las labores baja en importancia, todas igualmente importantes son, pero Dios va escogiendo el orden en que se van aconsejando, y no es casual. Dice Jesús que insista en recordaros que todos seréis probados en humildad, absolutamente todos los que estáis en este momento escuchando, y aquellos también que leyendo después o… dice Jesús que se enteran más rápido de boca en boca, que por mensajes que leéis muchos con poca frecuencia. Quiere Dios en Jesús, os vuelvo a repetir, que esta semana venzáis la soberbia, venzáis el protagonismo y actuéis con humildad, con inteligencia y con humildad, porque quien es humilde es el más inteligente, porque sabe que se está ganando el Reino de los Cielos.

 Ser humildes es ser bueno con los demás, es ser paciente con los demás, es ser amable con los demás, es saber esperar el turno para hablar, es saber callar para no avivar un fuego que se enciende, es saber aceptar una corrección fraterna, es saber mantenerse con dignidad ante una corrección que no sea fraterna, sin perder los modales, sin perder la quietud que caracteriza a los hijos de Dios conscientes de serlo.

Jueves 24 de Febrero de 2005

7.- Llevar una cruz visible.

 Jesús me indica que os adelante lo que os va a encargar para estos días que recordad y no olvidéis se acumula mientras no se acaben todas. Es la prueba en la que Jesús hace días decía “muchos sentiréis vergüenza”, yo sigo pensando que es una prueba que superaréis sin dificultad la mayoría, pero Jesús sabe, yo no sé, yo supongo entonces. La tarea, lo que os pide Jesús, más que una tarea es una señal de complacencia hacia Él, quiere Jesús que llevéis su cruz, el símbolo de su sacrificio visiblemente en vosotros a partir de hoy. Muchas de mis hijas ya llevan la cruz como adorno, tiene que verse, los que la llevan pegada a la piel, que son discretos… quiere Jesús indiscreción clara con la cruz, el símbolo de la cruz quiere Jesús que esté visible en vosotros para los demás.

 Espero hijos míos que todos vosotros superéis esa vergüenza, ese corte, como decís, y os pongáis, mostréis sin reparos, una pequeña cruz, bien colgada al cuello… me dice Jesús, insiste Jesús en que no la quiere escondida. Hay hijas mías que tienen cruces como pendientes, recogeros el pelo entonces, pongo este ejemplo para no poner otros que son más claros. Un símbolo de la cruz, puede ser también pintado, dice Jesús, cosido, de cualquier forma, una cruz debe acompañaros, desde hoy hasta que terminen estas tareas, ya quedan muy pocas, y el orden, os dije, en que se van diciendo es el orden escogido por el mismo Dios, vuestro Padre que os ama y os espera a todos. 

La humildad sigue siendo una tarea, era la de esta semana añadida, humildad también para que esa cruz, ese símbolo os acompañe, si perdéis la humildad estaréis perdiendo puntos. Algunos se preguntan, se están preguntando en estos momentos qué dónde pueden comprar una cruz. Escuchad bien, no hace falta comprar… dice Jesús que no os dé más pistas… el símbolo de la cruz con vosotros y visible para los demás, el que lo tenga en el coche, mientras esté en el coche le sirve, si sale del coche ya no le sirve; ese rosario que tenéis algunos colgado puede ser vuestro símbolo para los demás mientras estéis dentro del coche, si salís ya no lo tenéis encima, no sirve, tiene que acompañaros en todo momento; para algunos ya es muy fácil, para otros la vergüenza según dice Jesús, dará tremenda vergüenza.

Jueves 3 de Marzo de 2005

8.- Comportamiento digno ante el dolor tanto propio como ajeno.

(Esta semana Jesús pedía “Un comportamiento digno ante el dolor, tanto al propio como al ajeno”.)

(El Jueves 10 de Marzo de 2005 la Madre hablaba de la tarea que había indicado Jesús la Semana anterior)

 Se sumaba a labores anteriores una tarea distinta y, sin embargo, de las que hace ganar más puntos, una tarea, en realidad, de amor. Un comportamiento digno se os pedía ante el dolor propio o ajeno. Muchos han palpado con claridad pruebas que antes no estaban, dolores intensos que han estado también probándoos. No se os pedían heroicidades, un aguantar porque sí.  

Ante el dolor propio hay que actuar con astucia también. Dolor físico, dolor espiritual, distintos son claramente para vosotros. Remedios para los dolores físicos hay muchos, y aunque no siempre son efectivos y tardan, muchos, en hacer efecto, tiempo que os duele, remedios hay, insisto, que Dios ha permitido, que debéis utilizar dado que la oración no es vuestro fuerte, vuestra fe aún no está fortalecida del todo; pedir a Dios sin esa fe fuerte puede provocar en vosotros cansancio ante la tardanza de Dios en responder; pero también padecéis dolor espiritual muchos y, todos, en distintos momentos, tristezas que tocan vuestro corazón, vencibles todas, pero necesitáis de Jesús en vuestra vida si queréis que ese dolor sea paliado de forma definitiva. Jesús me dice que también quita el dolor físico, claro está que siendo Dios permite que esté y puede permitir que deje de estar. 

Es importante que sepáis que si pasáis vuestra vida sin conciencia de que los que están a vuestro lado son hijos de Dios verdaderos y hermanos vuestros, si vivís vuestra vida sin esa conciencia, ese huequecito que hay para todos reservado en el Cielo, se quedará hueco con vuestra partida, porque en realidad ese huequecito que os espera, esa morada que a todos os espera hay que ganársela, y lo sabéis, no se puede ganar una morada cerquita de Dios y pasar, como decís, de las necesidades de los demás, y todos sabéis de necesidades en otros, y todos conocéis de tristezas y angustias en otros y, a veces, sois generosos, y digo a veces, cuando vuestra actitud de generosidad debería ser continua en vuestra vida hacia los demás. 

Jesús decía que para paliar el dolor ajeno hacía falta disponibilidad en primer lugar, pero también nombraba oración en segundo lugar y en tercero los medios. Disponibilidad, estar dispuestos con esas manos a ayudar, a alegrar a otros, a curar a otros, a compartir con otros.

…todos vivís en vuestros pequeños mundos y os miráis el ombligo, y “¡qué cansado estoy!”, y “¡cuánto trabajo tengo!” o “¡qué poco trabajo tengo!”, y “¡cuánto me duele la cabeza, la espalda, las piernas!”, y no pensáis que hay otros que sufren muchísimo más, que no tienen dónde vivir, que no tienen qué comer, que tienen sus cuerpos llagados, pero están lejos, o quizás no estén tan lejos, pero no los veis. 

Necesitaríais visitar a los enfermos para que esos corazones vuestros, tan duros a veces, se ablanden, porque la oración, lo he dicho tantas veces, tantas veces que lo repito, hace verdaderos milagros, el poder de la oración no se puede desestimar; y os he dicho muchas veces que con aquellos que no conocéis, pero sabéis que están pasándolo mal, podéis hacer también de vuestra parte, poner vuestro granito de arena con la oración; si con la disponibilidad no podéis porque estáis aquí y aquellos que sufren están lejos, tenéis la oración a vuestro alcance… 

Pedís, muchas veces, rápido por la humanidad, muy rápido, para centraros después en lo vuestro, en lo cercano, y os he dicho muchas veces, también, que cuando el corazón se abre a Dios, cuando uno realmente tiene amor de Dios en el corazón se olvida de sí mismo y se entrega a los demás, y si pedís a Dios por los demás con el corazón henchido de amor, Dios os da multiplicado para vosotros y los vuestros, Dios bendice familias. 

Hijos míos, Dios es Dios, Dios lo ve todo, me gustaría veros allá, en ese retorno, con sonrisa en el corazón por sentiros bien pagados, y no corregidos gravemente por Dios, porque aquel que está desnudo hay que abrigarlo, Jesús está en el que sufre, pero no veis a Jesús en el que sufre, no sabéis ver a Jesús, no sabéis identificar a Jesús; donde hay necesidad está Jesús probando vuestra generosidad y, ¿qué hacéis? 

…la vida tiene una duración, y durante toda vuestra vida, vuestra actitud debería ser permanentemente de generosidad ante los ojos de Dios para los demás, una generosidad que se note, en ese compartir, en ese acompañar, en ese hablar con quienes están tan solos que nadie los visita, en compartir lo que tenéis con aquellos que no tienen. 

…se os anima a que seáis generosos con la humanidad, con los que están fuera de aquí pasando necesidades; en esta isla hay mucha hambre que paliar, hay muchos a los que vestir, hay muchos a los que enseñar, y muchos de vosotros podéis enseñar a otros, que no saben, con vuestra preparación, y parece que os dan miedo las miserias, ¿os da miedo, quizás, ganar el Cielo?, ¿verdad que no? Pues estáis perdiendo la oportunidad de ganarlo de muchas maneras que se os presentan.

Jueves 10 de Marzo de 2005

(Esta semana Jesús pedía “Anunciar el Santo Rosario por la Paz”. Luego diría que se quedaría como "Hablar de Dios (Anunciar el Reino de los Cielos)"

Lo que pide Jesús para estos días, que se acumula hasta el final, pero que continuará hasta la segunda semana de Mayo, es que esta semana ya os convirtáis en portavoces de ese Santísimo Rosario para los demás. Quiere Jesús que todos vosotros ya deis a conocer a los demás que hay una oportunidad para compartir una oración por la paz del mundo, paz necesaria, paz en las naciones y en los corazones de todo ser humano. Quiere Jesús que ya aviséis a los demás de que habrá un rezo especial por la humanidad en ese recinto o en el que sea si hubiese de cambiarse. Tal y como están las cosas ahora, la fecha está puesta y podéis darla a conocer. En este lugar se os darán, si lo necesitáis cartelitos para anunciar, pero también podéis hacerlos vosotros mismos. Se os recordará justo al final el día, la fecha concreta y la hora, para que ya lo vayáis anunciando. Quiere Jesús veros anunciando ese Santísimo Rosario, a viva voz o a través de una hojita que pongáis en vuestro trabajo, en vuestros coches… dice Jesús que en vuestras ropas si queréis los más atrevidos… que sé que son muy, muy pocos, pero algunos habrá.

26.5.2005

Anunciar el Reino de Dios es uno de los ofrecimientos que como Madre más valoro en estos días. Hablar de Dios o hablar de Jesús sin vergüenzas es tan difícil; os resulta más sencillo cuando estáis con los que creen como vosotros, con los que piensan como vosotros, pero lo importante es que habléis a los que no saben aún […] quiero veros realmente anunciando esa esperanza viva a los que no la conocen, a los que no tienen realmente fe ni ilusión.

Jueves 31 de Marzo de 2005

10.- Tener la presencia viva de Jesús en nuestras vidas.  

Jesús, que os ama sin medida, añade una décima y última tarea, quiere Jesús que le tengáis presente, que esa presencia viva de Dios se haga efectivamente en vuestras vidas, porque Él es Dios, no lo olvidéis. Quiere Jesús que le sintáis al lado hasta el punto de meditar en el momento de vuestra partida. Presencia viva de Dios que os haga meditar sobre la naturaleza divina que tenéis, que permanece porque es eterna.

 Esta última tarea o labor que os aconseja Jesús que hagáis con verdadero esmero es que le tengáis presente en vuestra vida, que está a vuestro lado, pero Jesús quiere que os acordéis de esa realidad que a veces ocultáis. Sabed que Jesús os acompaña, que os escucha, que os alienta, que os sostiene, pero también que os puede llamar en cualquier momento para compartir con Él el Reino de los Cielos.

 Estas diez labores que Dios en Jesús ha ido encargando, acumulándose una sobre otra, con un orden preciso, que Dios mismo ha escogido, son un regalo de Dios en este lugar. Os explicaré más adelante por qué es un gran regalo, os adelanto que es como una llave para el otro lado. Ya os explicaré con claridad qué significa esa llave, al alcance de todo el que quiera tomarla, así de sencillo es, pero una llave que sólo funciona, que sólo abre puerta cuando las tareas, todas, las diez se cumplen al mismo tiempo, y hay una de ellas que a algunos confunde, que es la tarea en la que anunciáis que va a haber una oración por la paz, esa tarea que se especifica en estos momentos con el anuncio de ese Santo Rosario en el Auditorio, si Dios no dice lo contrario, cambiará, lógicamente después, al anuncio del Reino de los Cielos a los demás, al anuncio de lo que viene de Dios en cualquier parte, a hablar de Dios, porque quien invita a otros a orar está hablando de Dios, está transmitiendo fe, esperanza, a los demás. 

Quiere Jesús que esta última tarea, que cierra este gran regalo, la toméis con mucha seriedad. Jesús es alegre, pero Jesús es Dios. Si le tenéis presente a cada instante, si andáis conscientes de que Él está al lado,  las demás tareas se recordarán automáticamente en vuestras cabecitas y serán más fáciles de hacer, porque quien tiene presencia viva de Jesús en su vida, recibe fuerzas renovadas en el corazón.

 A través de estas tareas, que Jesús ha ido indicando, lo que se está haciendo no es más ni menos, hijos míos, que proteger todos los frentes por los que pueda entrar el mal en vuestra vida. Diez labores que forman una llave, preciosa llave, cuyo uso os explicaré más adelante.

 

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