Ser Libre

(Extraído del mensaje de la Virgen María recibido en el Toscón el 21.7.2005)

Sois libres, las ataduras que tenéis se han ido haciendo en el tiempo, las materiales y las espirituales, pero todas ellas podrían desaparecer si realmente quisieseis, pero es verdad que en muchos de vosotros, mis pequeños, esas ataduras, casi se agradecen, y así estáis algunos, con vicios que no dejáis de lado, pensáis que no siendo graves, Dios que todo lo disculpa, no los va a tener en cuenta; veréis, os he dicho muchas veces que el Reino de los Cielos está lleno de moradas, quiero veros en las más altas, en las más cercanas a mi Dios, no os conforméis con cualquier estancia pudiendo hacer para ganar en esas alturas lo que os espera, porque todos los que me escucháis, todos los que leerán este mensaje, estáis con la verdadera posibilidad, porque real es, de ganaros ese puesto tan digno delante de Dios, que es justo a su lado, porque estáis escuchando y podéis reaccionar, porque estarán leyendo y podrán reaccionar. Hacéis lo que queréis, ayudáis cuando queréis, habláis cuando queréis, calláis también cuando queréis, todo lo que hacéis, en un gran porcentaje, lo hacéis usando la libertad que Dios os ha dado, y aunque tenéis la actuación limitada por momentos, porque no queréis herir, porque no queréis confundir, y tantas otras excusas que ponéis, hacéis, hijos míos, lo que os da la gana la mayoría de las veces. Buscáis excusas sin sentido.

 Si no queréis perdonar a un hermano, ¿por qué no recogéis, por lo menos en vosotros, con sinceridad, que estáis alargando un tiempo precioso? El tiempo de pedir perdón, de perdonar, tiene también una longitud, una extensión, que si la acortáis, embellece el alma, y si la alargáis entorpece el camino del alma. Os confesáis, y vuestra Madre no escucha vuestras confesiones, sólo las escucha Jesús, pero yo sé que no os habéis arrepentido de algunas cosas, porque después de la confesión os sigo viendo enfadados con algunos hermanos, por faltas de entendimiento, situaciones que no habéis entendido… ¿cómo os podéis confesar con Jesús, pedirle perdón a Jesús, porque seguro le pedís perdón por eso que sentís que no conseguís arrancar del corazón,...? si de verdad os confesarais con ese corazón abierto y lleno de arrepentimiento, después de la confesión estaríais libres; una libertad total. La confesión bien hecha os hace libres, podéis volar si queréis.

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