Santo Temor

 (Extraído de los mensajes de la Virgen María recibidos en el Toscón)

Jueves 14 de Octubre de 1993

 ¡Temed a la justicia de Dios cuando estáis a tiempo de limpiar ese corazón! No seáis cobardes, no seáis cobardes que el que teme a Dios es porque no le conoce. Que el Santo Temor de Dios y el miedo son cosas distintas. El respeto es necesario, pero os he repetido muchas veces que tenéis que confiar. ¿Cómo vais a confiar en Dios si le teméis? ¿Cómo vais a estar alegres si le teméis?

 Jueves 21 de Octubre de 1993

 Dios no es un castigo que vigila. No lo miréis así. No lo sintáis así, porque entonces estaréis equivocados. Ved en Dios a un Padre, a un amigo. No olvidéis su justicia, el Santo Temor de Dios. El Santo Temor a Dios es necesario, pero ese Santo Temor a Dios es no olvidar que Dios es justo. Si teméis a la justicia de Dios, es que algo malo estáis haciendo, si no, no le temeríais. Muchos están temerosos de su justicia, sólo tenéis que arrepentiros y cambiar de actitudes. No seáis cobardes para dar ese paso de acercamiento a Dios.

 Jueves 4 de Noviembre de 1993

 La verdad de Dios, la única verdad, está en su amor y en el amor de Dios descubriréis todo lo que necesitáis para avanzar. En el amor de Dios está su misericordia y también está su justicia.

 ¿Qué no podéis obtener de vuestro Padre si se lo pedís con amor? Como Padre vuestro que es, espera escucharos, pero no sólo cuando se hace un ofrecimiento de ayuda, hijos míos, que Dios está constantemente junto a vosotros, no lo olvidéis. No olvidéis que Dios os ve a cada instante, sabe lo que tenéis en el pensamiento. No os escondáis a la mirada de Dios, no os escondáis porque no podéis. Si fuerais conscientes en cada momento de que Dios vuestro Padre os está mirando, muchos actos no habrían tenido lugar, muchos pensamientos hubieran sido cortados, ¿verdad hijos míos? Pero esa presencia viva de Dios la perdéis y la perdéis porque en vuestra libertad así lo decidís, porque tener a Dios presente es tener vivo el Santo Temor a Dios, y en el Santo Temor a Dios, los hijos obran correctamente. Que obrar correctamente no es tan aburrido como piensan algunos.

 Jueves 20 de Abril de 1995

 No conocéis a vuestro Padre, no sabéis reconocerle en vosotros mismos. ¡Que Dios encuentre en vuestro corazón esa respuesta y esa valentía que se merece! ¡Que Dios encuentre en vuestras vidas ese comportamiento correcto, ese Santo temor de su voluntad! Un temor bien entendido, ni más ni menos, que no esconderse a la realidad de que cuando obráis mal, y cuando obráis mal lo sabéis, Dios os mira.

 Santo Temor de Dios para que cambiéis de actitudes, para que no convirtáis en actos, pensamientos que no están bien, que son malos, que son dañinos. Que Dios encuentre en vosotros, el coraje que vuestra Madre os ha pedido tantas veces para defender su Nombre.

Tomad conciencia, hijos míos, de la naturaleza que tenéis. Sois hijos de Dios, del único y verdadero Dios, del Padre Todopoderoso. Tomad conciencia pronto para que podáis gozar de las maravillas que tiene preparadas.

Jueves 15 de Junio de 1995

El Santo Temor a Dios lo necesitáis para poder acercaros a Él, pero la confianza en su amor y en su perdón también. La voluntad de Dios debéis hacerla vuestra buscándola, deseándola, amándola.

 Jueves 6 de Julio de 1995

 No tenéis Santo Temor de Dios, no lo tenéis. Ni siquiera sabéis la mayoría que significa el Santo Temor a Dios. Niños deberíais ser, entenderíais todo mucho mejor.

Jueves 18 de Enero de 1996

 Por la testarudez Dios os puso como instrumento valiosísimo el Santo Rosario, porque con esa repetición de oraciones habláis con El, le pedís, y eso es lo que Dios quiere; pero no es una imposición de Dios que oréis de unas formas concretas, es una ayuda hijos míos, simplemente una ayuda, como lo es la confesión, como lo son todos los sacramentos; y llegará a Dios, llegará a Dios cerquita, aquel que sea bueno, y ser bueno significa utilizar la libertad correctamente, sin herir a nadie; respetad, pues, vuestras creencias particulares, vuestros gustos, cada uno por cada uno ha de llegar a Dios como lo siente en su corazón, si bien es bueno recordar que si Dios ha puesto unos medios concretos es porque os conoce bien, pero perded el miedo a Dios. El Santo Temor a Dios es algo muy distinto, el que ama a Dios sabe lo que es el Santo Temor a Dios, el que no le ama no lo puede entender.

Jueves 19 de Octubre de 2000

 Hijos míos, Dios es Dios, Dios no ha cambiado, ¡tantas veces! ¿verdad?, digo lo mismo. No os confundáis, que Dios en su cercanía al hombre a través de Jesús se haga más bondadoso decís, un Dios que lo perdona todo una y otra vez, no debe llevaros a la comodidad de pecar con tanta tranquilidad, con esa seguridad de que dentro de un tiempo dejaréis de hacerlo y Dios os va perdonar; tenéis razón, Dios perdona si hay arrepentimiento sincero, pero falláis en vuestra astucia, porque esperando ese tiempo, a lo mejor no llega lo que esperáis, y Dios os llama en cualquier instante, y os llama de manera instantánea, os llama, a veces, con un tiempo de reflexión anterior, pero Dios os llama y a su llamada nadie se resiste. No podéis seguir perdiendo el tiempo como lo estáis perdiendo, no podéis porque vuestra alma está en juego; lo más valioso que tenéis es vuestra alma, lo demás son todo mentiras, mentiras que vuelven la mente del hombre torpe, que ennegrecen el alma. Dios os ha puesto en el mundo para que caminéis en el mundo, pero para que caminéis correctamente, bajo su mirada permanente; no debe asustaros esa mirada, pero sí debéis tener ese Santo Temor a Dios, necesario, realmente, para que el alma se limpie. Sin Santo Temor a Dios la limpieza es vana, no dura, lo que limpiáis por un lado se ensucia por otro.

 Jueves 3 de Mayo de 2001

Dios nos ama, no lo dudéis jamás, que su justicia no os asuste, pero sí que ese Santo Temor a Dios, entendido como respeto máximo a su voluntad en cada momento, no se pierda. Tenéis una realidad perdida, una realidad que habéis venido a encontrar de nuevo, y es que Dios es vuestro Creador, y es que Dios os ha creado y sois parte suya. Como Padre, y así lo entendemos en esta Tierra, ama sin medida; y en la recuperación de almas Dios se contenta y cuántas más mejor, y cuánto más alejadas se recuperen más mérito hay. Ayudad a Dios a recuperar a sus hijos como hace vuestra Madre del Cielo todos los días, pidiendo a Dios, orando por todos, ayudadme en esta misión tan difícil de recuperar almas; preocupándoos de la vuestra, no os despreocupéis de la de los demás.

Jueves 8 de Noviembre de 2001

Dios en Jesús os quiere ganar a través de la confianza, no quiere Dios temores, porque a Dios no hay que temerle en el sentido de ese pánico que os entra a veces, hay que temerle santamente, y el Santo Temor a Dios es respeto, simplemente respeto, porque existe, porque está, porque es el único que os salva. Ese respeto es el Santo Temor que se os pide. Ese infierno del que habláis, ese infierno que oráis y nombráis existe, sí existe hijos míos, pero Jesús no quiere hablar de él para asustaros, ese infierno son esas moradas lejanas a Dios, porque estar allá, lejos de Dios, es un infierno. Estar lejos de Dios, reconocer tantas faltas es para el alma triste, profundamente triste. La tristeza no es buena, Dios os ama sin medida y lo sabéis, pero os cuesta creerlo, lo sabéis con la mente porque lo habéis escuchado tantas veces, pero con el corazón no lo vivís, por eso a veces le teméis. Dios os perdona, pero hace falta un arrepentimiento sincero.

Martes 26 de Febrero de 2002

El Santo Temor a Dios es necesario para avanzar, y no tenéis Santo Temor de Dios, no teméis esa presencia viva de Dios en vuestra vida. Dios os observa, Dios mira lo que hacéis por dentro y por fuera.

 Jueves 21 de Marzo de 2002

 ¿Por qué tenéis que cambiar en los desastres, en las calamidades? ¿Por qué se toca vuestro corazón con el sufrimiento? ¿Por qué es tan difícil que cambiéis en la alegría? El temor, mal entendido, a Dios, os mantiene con el camino equivocado. El Temor a Dios es respeto a su voluntad, y si respetáis la voluntad de Dios, lo que os acontece es llevadero y, en cierta medida, más entendible, porque la humildad se fortalece, y con la humildad fortalecida todas las virtudes restantes también se fortalecen.

Jueves 25 de Abril de 2002

Tenéis que aprender a escucharos, pero tenéis también que aprender a respetar a Dios. Pensar que Dios pueda confundir a sus hijos es no tener Santo Temor de Dios, es no conocer a Dios, no conocéis a Dios; no conocéis a Dios vuestro Padre, y por eso estáis perdidos.

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