La Partida

(Extraído del mensaje de la Virgen María recibido en el Toscón el 20 de Marzo de 2003)

Advertidos sois aquí y en todas partes de las desgracias que se avecinan, que ya ocurren, de las que seréis partícipes, y seguís aletargados, preocupados de un futuro que desconocéis. Hijos míos, sois almas, los cuerpos aquí se quedan, esas materias que os envuelven, que os envilecen, se quedan. Y os vuelvo a insistir en que os preparéis, en que os preparéis para que cualquier momento sea bueno para partir; este mismo instante debería ser buen momento para partir, pero si os ponéis a pensar... dice Jesús que mejor esperar un poquito más para que algunas almas escapen, lo ha dicho en tono de humor. Jesús no quiere tensión en las almas, pero si quiere atención en ellas.

 

Ahora mismo si Jesús os invitara a partir, la mayoría pediría un tiempo para hacer cosas pendientes, para perdonar, para pedir perdón, para hacer lo que no se ha hecho y debiera hacer. No estáis preparados para partir en cualquier momento.

 

Almas que escucháis, creáis o no creáis que es la Madre de Dios la que os habla, lo sintáis o no lo sintáis, escuchad bien, preparaos que la partida no avisa, que la partida puede ser brusca y de repente os veréis al otro lado. Hijos míos, es mucho el tiempo de enseñanzas a lo largo de los siglos a las almas, el tiempo discurre y debe dar frutos en vuestras almas y corazón, pero también en esas cabecitas. La razón os confunde, seguís cuestionándoos si Dios es real o una necesidad del hombre, y mientras perdéis el tiempo cuestionando la existencia de Dios no hacéis por prepararos.

 

El tiempo pasa. No sois dueños de vuestra vida, sois de Dios, esto es un pasar. La vida continúa más allá, pero no os lleváis lo que aquí tenéis. Apresuraos a corregir actitudes, apresuraos para que cualquier momento sea bueno para partir. No quisiera veros allá diciendo a Jesús que lo sentís, que sentís haber perdido el tiempo. Hay mucho por hacer en vuestras almas, pero depende de vosotros, y en poco tiempo podéis avanzar mucho, pero si no dais un giro a vuestra vida, a vuestra vida interior antes que a nada, esa vida exterior, que os tiene atrapados, seguirá manteniéndoos atados al mundo y esclavos de tantas cosas, de trabajos, de sentimientos, en fin, un mundo entero que os encadena y os mantiene vilmente atados a vosotros mismos como si fueseis el centro del universo. No sois capaces de respetaros.

 

Apresuraos a prepararos para que cualquier momento sea bueno para partir. Nada mejor que hacer un examen de conciencia y liberaos, importante es, de tanto peso que lleváis, de esos recuerdos que duelen, recuerdos que el mal sostiene, y nos os dais cuenta, en vuestras almas y corazones.

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