El Orden

(Extraído de los mensajes de la Virgen María recibidos en el Toscón)

14.1.2010

Vivís muy desordenadamente porque Él no está en primer lugar, aún, en vuestras vidas, y sé que algunos ya intentáis mantenerlo en ese primer lugar y ¡cuánto os cuesta!

4.2.2010

Seguiré corrigiéndoos en vuestras actitudes, en vuestro vivir porque no es digno. Y sé que muchos intentáis vivir con más orden, que habéis cambiado vuestros hábitos de vida, que ensayáis a amar más y mejor a los demás, pero estáis en pañales aún en esta tarea; muchos de vosotros, aún ni eso, amáis poco y mal porque a veces vuestro amor es obsesión, es capricho, es exigencia. El amor no exige, el amor invita, no obliga, el amor da vida, enriquece el alma.

25.2.2010

…estoy dando mensajes de alerta. Sordos, ajenos a... "no todos", dice Jesús... pero pocos, pocos están atentos, pocos reaccionan a esta llamada al orden, a esta llamada a la sensatez. Hay que vivir dando gloria a Dios, hay que vivir dignamente, contentando a Jesús, hay que celebrar la vida, hay que celebrar la vida que es el regalo que Dios os da para poder ganaros ese Cielo que a todos espera.

18.3.2010

- Os dije también, no hace mucho, que aunque vuestras vidas estén desordenadas de cara al mundo, de cara al hombre, que revisa a veces los mandamientos de Dios como juez para otros, os decía, no os desaniméis cuando ese desorden está marcado y no lo podéis eliminar, centraos en el mandamiento principal, amar a Dios, amar a Jesús, amar a los demás como Jesús mismo os ama. Si ensayáis a cumplir en este mandamiento según vuestras fuerzas, pero con clara voluntad, el desorden ante Dios desaparecerá; desaparecerá el desorden de vuestras vidas si amáis a los demás de verdad; si ejercitáis la caridad, compensaréis, realmente, el desorden.

10.6.2010

Parece que en los días venideros habrá tiempo suficiente para poner las cosas en orden y salvar el alma, y os aventuráis a disponer de un tiempo que, realmente, no tenéis en vuestras manos, porque el tiempo no es vuestro, es de Dios, y Dios os lo está regalando.

1.7.2010

- A veces, muchas veces, descuidáis el orden de las cosas y por eso, incluso, los jueves escuchándome os dormís. Así de desordenadas tenéis las cosas, porque si fuerais conscientes de que os está hablando la Madre de Jesús, no os dormiríais durante la manifestación, pero no os llamo la atención, os lo digo para que comprendáis que estáis faltos de vida interior. Estáis faltos de un despertar espiritual, sostenido y mantenido.

8.7.2010

“Dios en el Toscón es distinto a Dios en la Iglesia”, esto no lo podéis decir porque Dios es uno sólo, Único y Verdadero Dios para todas las almas; que aquí se os aconseje, se os ayude, para recuperar un orden en vuestra vida, no significa que sea un Dios más amoroso o menos exigente.

15.7.2010

El alma quiere volver a su origen, porque el alma es parte de Dios. Hay desorden, el alma quiere recuperar el orden, pero el alma no se deja escuchar con facilidad en esas mentes que tenéis, a veces, tan racionales... me dice Jesús que hay razones que se vuelven ilógicas... es curioso que Jesús diga esto, que la razón se puede volver ilógica y empujaros a actuar de maneras torpes, absurdas y que perdáis el tiempo que se os regala con intención de daros nuevamente la oportunidad de recuperaros, de dignificaros ante Dios.

29.7.2010

Tenéis mucho desorden en vuestras vidas. Comenzad ordenando vuestras vidas de cara a Dios. Pedid a Dios que os ayude a ser leales, a no fallarle. La lealtad se sustenta también en la humildad, como todas las virtudes, dones, cualidades, que recibís de Dios

12.8.2010

- Yo no os veo, a muchos de vosotros, con orden en vuestras vidas. No tenéis a Jesús, a Dios, en primer lugar, os puede el mundo, os pueden los vuestros... me dice Jesús que comprende vuestros errores... Jesús comprende vuestros errores. Comprende vuestros fallos, vuestras caídas, cómo no va a comprender quién es Dios, quién os conoce a la perfección, que caigáis, que faltéis, que falléis; pero Jesús espera avances, pasos firmes, que Le sorprendan.

16.9.2010

Vuestras vidas no son, en muchos de vosotros, ordenadas de cara al mundo; Dios os pide orden interior. Un alma bien ordenada, un alma que se cuida es un alma que se ordena necesariamente. Si pensáis en vuestra alma cada día, si dedicáis un tiempo a vuestra alma cada día, ganaréis ese interior y conseguiréis la salvación que se os brinda, de la que se os habla continuamente.

30.9.2010

El ánimo cada jueves, para vosotros, es el mismo; se os anima, se os alienta, para que llevéis una vida ordenada, una vida digna que pueda servir de ejemplo para los demás, para todos los demás que conviven con vosotros, que os observan en vuestros trabajos, en vuestras tareas y actividades; pero en cada jueves nos centramos en un aspecto, en una virtud o en un defecto, pero la intención es siempre la misma, que dignifiquéis vuestro pasar por esta Tierra; que, realmente, vuestro paso por esta Tierra sea digno para que, luego, delante de Dios, en ese encuentro, inevitable para cada uno de vosotros, no sintáis vergüenzas.

14.5.2012

La Misericordia está, pero la Justicia está deseando hacerse, ¿y por qué está frenada esa Justicia, esa Justicia final y definitiva? Precisamente por la oración de unos cuantos, por la entrega y sacrificio de unos cuantos; por eso se está frenando lo que está anunciado, y lo que está anunciado ¿qué es? el orden. Miradlo así, el orden, porque está todo desordenado, hay desequilibrio a todos los niveles. Se pide orden, pero también se pide Misericordia y por eso parece que los tiempos se están alargando, pero no penséis que puede ser eternamente, el tiempo humano está controlado por Dios y el que tenéis cada uno de vosotros es de Dios, prestado pues, para que lo uséis bien y sanéis vuestra alma.

10.1.2013

Cuántas veces me habéis escuchado decir lo mismo, que ordenéis vuestra vida, que Le deis a Dios el puesto que Le corresponde, y lo entendéis, pero a la hora de practicar lo que escucháis, no conseguís hallar formas eficaces de sostener a Jesús en ese primer puesto. Ahora mismo, digamos que os basta con tenerlo Presente de manera diferenciada, por lo menos en relación a esa Presencia que teníais de Él antes de venir a estos encuentros muchos de vosotros, pero Jesús quiere más, y yo quiero más de vosotros, porque estáis recibiendo de manera diferenciada; y quiero veros crecer, y quiero veros salir de esos estancamientos en los que a veces os hundís.

17.1.2013

Muchos de vosotros, pequeños míos del Toscón, así os llamo, pequeños míos todos, os acercasteis por primera vez a recibir a Jesús Sacramentado gracias a los alientos, a los consejos, que recibíais en las reuniones, os atrevisteis a descubrirle de esta manera, pues preferíais, muchos de vosotros, un Jesús, un Dios, diferente, un Dios sin reglas, un Dios sin mandamientos, pero los mandamientos están. Jesús es Dios, y conociéndoos tan bien, ha ido lento, muy lento, con vosotros. Os llama al orden, y conoce Dios bien como estáis, cuál es vuestro desorden, cuáles son las dificultades que os impiden vivir dignamente de cara a Él, dificultades que habéis provocado vosotros mismos como vuestra insensatez, con vuestro poco sentido común, en definitiva, con vuestra falta de amor.

- Algunos, fuera de este lugar, en estos días, comentaban lo que aquí acontece, en estas reuniones, y decían "¿cómo es posible que Dios entregue a Su Madre a esas almas?", "¿cómo entrega Dios el don de Su Madre a esos con tanto desorden en sus vidas?", porque se os conoce a muchos, porque no sois, precisamente, reservados, astutos, y habéis de cuidar el ejemplo que dais para no escandalizar a los demás.

Y siempre os llamo la atención en lo mismo, en vuestra imprudencia, en vuestra cobardía también muchas veces; pero, sobre todo, en vuestra imprudencia, porque no sabéis ser ejemplo para los demás. Escandalizáis a muchos no lo notáis, porque no vivís con orden, porque a pesar de recibir para el alma y querer cambiar y dar muestras de y ello, y contentar a Jesús; de cara a los demás, no sabéis ser astutos.

21.3.2013

- Yo os recuerdo una vez más que estoy entre vosotros haciendo de mensajera, marcando camino, camino que lleva a Dios seguro. Sé que os cuesta aún, a muchos, vivir en orden, vivir siendo puros y limpios de corazón, pero yo os llamo a la pureza, os llamo a la limpieza de corazón, os llamo a la obediencia que tanto me complace, obediencia a Dios; porque pensad, tened claro, pequeños míos, que cuando os aconsejo, os aconsejo en Su Voluntad; es para el bien de vuestras almas, es para recuperar ese estado de gozo inicial de toda alma para lo que Dios está permitiendo estas manifestaciones.

 11.4.2013

Si Dios os promete, si vuestra Madre os dice que os gusta, entenderéis que Dios está permitiendo que seáis avisados para que, con la ilusión de recibir, saquéis fuerzas para vivir con dignidad; y mientras esperáis os saltáis todos los mandamientos de Dios, porque pensáis, "Dios me tiene que entender, Dios me tiene que comprender, y si me salto algún mandamiento ya me lo perdonará", ¿qué estáis haciendo? Algunos, años esperando por una promesa de Jesús y mientras perdiendo esa promesa con vuestros comportamientos desordenados que escandalizan a otros. No hay un Dios en el Toscón distinto del verdadero Dios, y algunos hablan del Dios del Toscón, un Dios permisivo, un Dios que permite desórdenes, tened cuidado con lo que hacéis. Dios no ha cambiado, la humanidad sí ha cambiado, pero Dios no. El orden que Dios espera está muy claro de entender, si queréis.

23.5.2013

Cuando se anda con el corazón limpio, amando, Dios se complace, y el desorden muchas veces queda disculpado.

3.10.2013

- Cuanto desorden en algunas de las vidas de algunos de vosotros aquí que venís cada jueves, un desorden que sabéis que es desorden, porque Dios no ha cambiado, Dios siempre ha sido el mismo Dios. Que Dios ama, que Dios perdona, que Dios es todo Misericordia, no olvidéis que esa Misericordia se acompaña siempre de Justicia. Cubre la Misericordia de Dios, Su Justicia, pero no la sobrepasa, entended esto. "Dios tiene que entender", os oigo afirmar a veces en vuestras charlas, cuando os confesáis vuestras miserias "Dios tienes que entender esto". ¿Dios tiene que entender?, ¿o sois vosotros los que tenéis que descubrir quién es Dios y qué está esperando de cada uno? corred, os digo, y ordenad situaciones que sabéis Le están doliendo a Dios; por encima del dolor que causen a otros como vosotros, primero debiera afectaros el dolor que causáis a vuestro Dios.

 Obedecer a Dios es salvar el alma, fijaos que importante es vivir obedeciendo los mandatos de Dios. Mandamientos que conocéis la mayoría, así debiera ser, algunos no se recogen bien, no se interpretan en toda su amplitud. Los mandamientos de Dios fueron dados por Dios, precisamente para combatir la dureza de los corazones de Sus hijos. El desorden imperaba, el mal conseguía ganar muchas batallas y Dios ordenó las cosas con unas guías, unos mandamientos, unos consejos, que si seguís os darán el orden, os darán la felicidad en este mundo. Es fácil dejarse llevar por el mundo en el que estáis, sé de las tentaciones que padecéis, pero también sé de las fuerzas que Dios derrama en el alma que la solicita.

 A veces el desorden, en algunos aspectos, es difícil de superar, sin embargo, cuando el hombre ama, Dios perdona. Si estáis amando, Dios está con vosotros, sonriendo a vuestro lado, sólo amando justificareis vuestro desorden, vuestros errores. Amad, pues, no tardéis para que justifiquéis vuestras culpas y Dios perdonándoos os vaya salvando porque es un proceso como bien sabéis. Que este Toscón bendito, como llamáis al lugar, realmente sea para vosotros una bendita posada donde podáis afirmar que vuestra alma despertó y no volvió a dormirse jamás.

10.10.2013

 Pequeños míos, no os agobiéis, no os angustiéis, si vuestras situaciones familiares no son las que desearíais, pensad, Dios examina vuestro corazón, vuestra alma, quiere hallar en ella amor verdadero, eso es lo importante; si el desorden que mantenéis algunos de cara al mundo, de cara a la Iglesia incluso, os hace pensar que no podéis acercaros a Dios, os equivocáis; hay que ordenar la vida, claro está, pero hay situaciones que tienen difícil solución de orden, sobre todo, cuando habéis complicado vuestras vidas y tenéis, por ejemplo, hijos con varias mujeres, o mujeres con hijos de varios hombres, ¿cómo ordenar?, ¿con quién quedarse?, ¿con el primero?, ¿con el quinto? Lo importante es que bajéis esas cabecitas orgullosas y reconozcáis vuestro... me dice Jesús "Madre, en eso están"... Jesús me interrumpe, como de costumbre, para que mis frases no apaguen en vosotros el entusiasmo de un acercamiento efectivo a Su Sagrado Corazón.

 Reconoceos culpables cuando lo seáis y pedid perdón, fijaos qué fácil, Dios está deseando que Le pidáis ayuda, que bajéis esas cabecitas y reconozcáis que a veces no vivís con orden; y si el desorden, insisto en ello, no tiene fácil arreglo, no perdáis la esperanza, porque con vuestro desorden podéis alcanzar a Jesús, acercaros a Él más que muchos que aparentemente viven con un orden perfecto. Lo importante es el corazón, y no digo que las formas no sean también convenientes, pero si vivís de apariencias, moriréis con apariencias, y desnudos ante Dios sentiréis una enorme vergüenza. Cuidad del ejemplo que dais, sed reservados cuando el desorden sea evidente en vuestras vidas, ¿por qué tienen que enterarse todos de vuestros errores?, ¿por qué tenéis que escandalizar o defender posturas que sabéis no son ordenadas?

19.3.2009

(Refiriéndose al orar el Padrenuestro)

Cuando pidáis a Dios que venga su Reino , decídselo sin miedos, con ganas verdaderas de que venga Su Orden, de que venga Su Luz, de que venga Su Presencia definitiva.

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