DUDAS

                           (Extraído de los mensajes de la Virgen María recibidos en el Toscón.)

 Las dudas que el mal utiliza tan astutamente para ganaros estarán siempre en vuestro camino, porque Dios os recupera de esta forma, a través de pruebas. Muchas pruebas distintas, pero la más dura contra la fe es la de las dudas, la duda que guardáis sobre vuestra naturaleza divina, el rechazo a esa naturaleza lo mostráis cuando os volvéis egoístas, cuando olvidáis que sois hermanos de hermanos, hijos del mismo Dios. (9.11.2000)

 Dios os ha dejado en una lucha continua entre el bien y el mal, pero también os ha dado dones a todos, en medidas distintas, pero que dan frutos, sólo necesitáis aumentar esa confianza en Dios, fortalecer esa fe que tenéis tan debilitada. Por eso la mayoría buscan a Dios en hechos sobrenaturales, lo triste es que a pesar de vivir hechos sobrenaturales las dudas sigan ganando la partida en vuestro corazón y en vuestra mente y os tambaleen. (9.11.2000)

 Hijos míos, la verdad de Dios está grabada en vuestros corazones y tarde o temprano se hará clara en vuestras mentes, vuestros entendimientos cortos aún, se ampliarán cuando Dios lo tenga a bien, y entonces Dios permitirá que esa fe que tenéis debilitada por las dudas se fortalezca, y que los momentos de certeza en vuestra naturaleza divina se hagan en vuestra alma y os levanten en este mundo que os ahoga con tanta facilidad; este mundo está, por voluntad de Dios, para abrigaros, para serviros de lugar donde evolucionar, tenéis que aprender a andar por este mundo haciendo las cositas bien, recobrando recuerdos que tenéis olvidados, recuerdos de lo que sois, recuerdo de lo que fuisteis y para qué estáis, qué sentido tiene la vida, porque no habréis venido para partir sin más. (9.11.2000)

                                

No busquéis a Dios donde no está Dios; Dios está en vuestro corazón, pero si vuestro corazón está cerrado por las dudas buscad fuera, buscad en las flores, buscad sobretodo en el cielo que Dios en Jesús se hará sentir; para todos los que le busquen habrá resultados en esa búsqueda.(7.12.2000)

                                                                     

Que vuestras dudas sean para vosotros y Dios en la intimidad a resolver, cuando son dudas sobre la veracidad de mensajes de Dios. Es imposible para el hombre dar por sentado que Dios hable con voz de hombre. La mente rechaza, el corazón, si siente, no tiene dudas. Hay inquietud en mis hijos, quieren saber qué es cierto y qué no es cierto. Si leyendo los mensajes que leéis no cambiáis, recibidos en directo, transmitidos casi literalmente, si con esto no cambiáis, ¿qué hacéis buscando y escudriñando en otros mensajes que además, como ya sabéis, son más rígidos en la forma, la mayoría? (8.11.2001)

                                                                     

La fe se debilita , las dudas aumentan, son pruebas que Dios permite. Si no dudáis y recobráis certeza de lo que vivís, no avanzaréis. La duda, pues, la utiliza Dios para lo bueno, la duda que el mal siembra para apartaros de Dios, Dios la utiliza para acercaros. Si en la duda os inquietáis y hacéis por buscar y descubrir la verdad os acercaréis a Dios seguro.(10.1.2002) 

En muchos hay dudas, fuertes aún, sobre el mismo Dios, sobre su existencia, sobre la veracidad de estas manifestaciones, aquí y en otros lugares; pero si las ganas de descubrir a Dios están presentes, esas dudas no serán obstáculo para vuestro camino, porque Dios está esperando y tirando de cada una de las almas, porque todas son suyas, pertenecemos a Dios y a Dios volvemos. (7.2.2002)

                                                                       

Este lugar como otros en los que se habla de Dios, en los que se ora por las almas, son lugares buenos, lugares donde Jesús está especialmente presente. Sed astutos y no desaprovechéis esos caminos que marca Dios, tantos diferentes, pero válidos, válidos porque muchos de esos caminos marcan la misma meta, y digo muchos porque desgraciadamente el mal está tentando las almas, y hay otros caminos que pareciendo buenos no lo son, y la meta no es Dios, la meta es uno mismo, y el egoísmo aumenta en los corazones. Dios sigue llamando a sus hijos, seguirá llamándoos donde quiera que estéis; en este lugar o en cualquier lugar allá donde estéis, vuestro Padre que os ama os llamará, y vuestra Madre también, esos oídos sordos que mantenéis se abrirán, y por voluntad de Dios en un instante todos escucharéis su voz, aunque no queráis escucharéis, y en libertad quedaréis después para decidir, habiendo escuchado a Dios y habiendo tenido certeza de que es Dios, habiendo tenido certeza de que Dios existe. Esa duda que alberga el ser humano, esa duda que el mal alienta para haceros perder y descuidar el alma, esa duda la permite Dios y Dios sabe, vosotros no sabéis; si Dios permite por algo será, y tenéis que acatar la voluntad de Dios, que os ama infinitamente. (22.5.2003)

                                                                      

Cuando sabéis que alguien tiene necesidad de varios días no es conveniente darle de comer de golpe ¿verdad? Igual pasa con las almas, algunos de mis hijos despiertan de repente y descubren que tienen algo dentro que no se ve y que perdura, y se afanan por entenderlo todo en muy poco tiempo; el camino se hace poco a poco, no queráis ir más rápido de lo que podéis, vuestra razón lo impide, pero vuestro corazón también a veces, porque cuando razón y corazón no se ponen de acuerdo, el camino se tuerce demasiado. Sed prudentes, pues, y si Dios toca vuestros corazones, poquito a poco iréis notando que Jesús realmente está vivo y presente a vuestro lado, dejad que vuestro corazón se llene de Dios en un proceso natural y espontáneo, no forzado por vuestras ganas que, además, suelen ser instantáneas y poco duraderas; así, pues, aquellos que buscáis y aún no encontráis, aquellos que quieren certeza y no tienen aún, serenaos, porque estáis en un camino que Dios ha escogido, y es el camino de la duda, una duda vencida por la fe, y como la fe es pobre en los corazones, la duda impera, y esa fuerza de la duda en vuestro corazón hace que vuestras mentes rechacen lo que de Dios viene, pero si le pedís a Dios de corazón que aumente vuestra fe, veréis como vuestra razón se doblega poco a poco, porque la fe es la humildad de la razón.(29.5.2003)

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